Querido Cirilo, la otra frase que quedé de pensar sobre el mismo Evangelio era:”Nada hay fuera del hombre que al entrar en él pueda manchar su alma, hacerlo impuro en su corazón”.
Lo que entra en mi cuerpo varias veces al día es el alimento. Jesús dice que nada de eso mancha mi corazón. En cambio dice: “las cosas que salen del hombre, esas son las que hacen impuro al hombre” ¿Y qué puede salir de mi boca que pueda ensuciar mí alma? Pueden ser cantidades de palabras de más con la que, según yo” me desahogo”: de rabia de frustraciones de reclamos en mala forma, de protestas, de envidias, de quejas injustas, de retos autoritarios, de maledicencias, chismes, de orgullo, de venganza, insultos… ¡uf! de mil formas. ¿No es todo eso lo que mancha al hombre y lo hace impuro?
3ª pregunta: Qué le digo yo al Señor como respuesta a su Palabra?
Nos cuesta, Señor, reconocer tantas cosas que nos suceden todos los días o que las hacemos sin darles mayor importancia, pensando que así es la vida y que son cosas sin mayor importancia, porque así somos todos, unos más, otros menos.
Pero tú nos pides escucharte y entender que nada de eso es amor a nuestros semejantes y por eso nos haces darnos cuenta que todas esas cosas son imperfecciones y muchas de ellas verdadero mal, lo que tú llamas pecado. Ayúdame a cuidarme, enséñame a callarme en muchas ocasiones y a no ir contra tu voluntad, por favor.
Cariños

1 me comentan:
Es verdad ..sin darnos cuenta caemos en eso reiteradas veces, por eso es bueno leer tu blog..porque uno lo hace mas conciente para evitar caer y saber callarse cuando le dan ganas de desahogarse con rabia y hablar de otros mal.
Gracias por tu ayuda a tenerlo mas presente.
Un beso grande!
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