sábado, julio 16, 2011

Perdón por el atraso

Querido Cirilo, la verdad es que no he podido ni contestarte a todas tus respuesta, las que te agradezco mucho, porque sé que el tiempo es escaso. Pero tiempo para el Evangelio sí que siempre hay, si lo consideras un Amigo que te espera. Me he dado cuenta que te es difícil la 2ª pregunta:
¿qué te dice el Señor a ti personalmente en el texto leído?
También te insisto en que es importante el texto mismo, porque requiere de nuestra atención a todas sus palabras.
Mira, te voy a poner otro ejemplo: San Mateo 7,14-16

“Llamando de nuevo a la muchedumbre, les decía: “Escuchadme todos y entended: nada hay fuera del hombre que, al entrar en él, pueda hacerlo impuro (está hablando de alimento, comida o bebida); las cosas que salen del hombre, esas son las que hacen impuro al hombre”. Aquí podemos fijarnos en dos o tres frases: “Jesús llama a la muchedumbre”, sería una. Otra: “Escuchadme todos y entended”, lo que Él dice es siempre importante para nosotros. También ésta: ”Nada hay fuera del hombre que, al entrar en él, pueda manchar su alma, hacerlo impuro en su corazón”. Los judíos a la Ley dada por Dios en el Sinaí, le habían añadido alimentos con los que se contaminaban y quedaban impuros. “Las cosas que salen del corazón son las que hacen impuro al hombre”, sería otra en la podríamos sentirnos aludidos.

Te propongo ésta que a mí me hizo pensar, me llegó: “Escuchadme todos y entended…” ¿Escuchar qué? Lo que va a decir, obvio. Como el Señor no habló para esa muchedumbre de su época solamente, también a mí me está pidiendo atención, interés y darme tiempo para pensar si yo le pongo atención a las palabras del Evangelio que escucho en la Misa del
domingo, por ejemplo, si me quedo con lo que me dijo a mí con sus palabras y luego me doy tiempo para conversarlas con Él, porque quizá son cosas que puedo corregir o cambiar, por eso me tocaron el corazón. Y así me habla Jesús a mí, no a todos, a mí. Yo por mi parte reconozco que a veces me quedo con la idea general, sin detenerme a ver esto que Jesús quiere que vea.

En mi próxima carta te propongo que veamos esa última frase: “Las cosas que salen del corazón son las que hacen impuro al hombre”. Si a ti te sugieren algo, anda pensándolas y si puedes me cuentas si te ayudó. ¿Ya? Más adelante continuaremos con la tercera pregunta, porque lo importante es que te animes a hacerlo tú, no que me lo cuentes si no quieres, pero me importa mucho saber que te está resultando, porque es algo que todos podemos hacer al conocer las palabras de Jesucristo.

Muchos cariños, espero tu respuesta.

2 me comentan:

Maru dijo...

A mi también me pasa que me quedo con la idea general..voy a ponerle mas atención para ver que me dice a mi y que me pide a mi.....
Te quiero mucho

Margarita dijo...

Duda gigante:
La "verdad" que buscamos en el evangelio es el primer paso de la lectio dado que las demás serían interpretaciones mías en la práctica ¿cierto?. La PALABRA esta ahí y esa es la verdad.Otra cosa es el método en si ¿cierto?. La verdad revelada el el primer paso¿?
Cuando hago oración no estoy "leyendo" la verdad revelada sino escuchando lo que me dice a MI El. Perdón pero la duda no es precisamente de la lectio y menos de tu "tarea", que igual haré (jeje), como que me salí..
Besitos
Margara