sábado, junio 18, 2011

Veamos el tema de la crueldad en el evangelio

Querido Cirilo,
te agradezco mucho que te guste el ejemplo que te di, pero lo que a mí me gustaría es que tú también te animaras a hacerte esa 4 preguntas sobre algún pasaje del Evangelio de Jesús. Él nos habla a todos y seguramente vas a empezar a ver lo que Él te dice a ti. Sé que no es fácil, a mí también me costó y a veces tengo que pensarlo hasta el día siguiente, pero le pido ayuda a Jesús y con Él sí que empiezo a ver.

Te voy a poner otro ejemplo: en el Evangelio de San Marcos 6, 14-29 que leí, pero que es un poco largo y no supe qué parte me llegaba más. Pero leyéndolo con calma. Me di cuenta que lo que me impactó más fue cuando el verdugo trae la cabeza ensangrentada de Juan Bautista sobre una bandeja y se la entrega a Herodes y éste a Salomé y ella a su madre. Me imaginé la escena, y me impactó la crueldad.

-¿Qué me dice a mí Jesús?-
La crueldad existe en nuestro interior, en todos. ¿Cómo se manifiesta? Me doy cuenta que de muchas maneras sutiles: en el abuso con alguien que no se puede defender; con los niños por ejemplo, en el maltrato de palabra y obra; se manifiesta también en esos comentarios mordaces, que a veces pueden ser con una mirada o un tono de voz despreciativo e incluso en tono de broma pero que todos entienden la verdadera mala intención que encierra ese comentario y que no mide el daño y la humillación que sufre esa persona, especialmente cuando se hace frente a los demás Podríamos pensar que en la época de Cristo eso era lo corriente. Pero hoy, en nuestro tiempo se ha vuelto feroz.

-¿Qué le digo yo a Jesús?-
Lo que a mí me muestras es que también existe en mí, no soy una excepción y a veces se expresa en pensamientos que aunque no se expresen en voz alta, son de descalificación, de condena, de desprecio, porque el orgullo nos hace sentir superiores y juzgamos sin el menor asomo de estar cometiendo una injusticia y un daño a los demás.. Y a veces tenemos la patudez de pensar, pero ¿de qué tengo que pedirte perdón cuando no he matado a nadie? Y puedo haber ido dejando la “tendalá” por el camino de la vida.

-¿Qué cambios me está pidiendo el Señor?-
Estar vigilante, para parar esos pensamientos o “comentarios” que a veces son espontáneos en nuestra mente, no dejarlos salir al exterior ni permitirles prolongarse en pensamientos que muchas veces envenenan las convivencias especialmente en las familias o ambientes de trabajo. La verdad es que no sé cómo nos aguantas Dios mío.

2 me comentan:

Maru dijo...

Muy cierto que la maldad existe y no nos damos ni cuenta que también la ejercemos en muchos momentos de nuestras vidas...trataré de tenerlo mas presente para contenerme a veces de hacer comentarios dañinos!!porque tengo rabia, o muchas otras razones!!
Ya con el hecho de parar un ratito al dia a leerte lo que escribes ...me hace muy bien!!
Te quiero mucho
Maru

Anónimo dijo...

Mi querido Cirilo,me alegra que te sirvan estos ejemplos. Pero, me gustaría que trataras de intentarlo tú con lo que a ti te remueva más, contestando las 4 preguntas. Cuéntame qué te cuesta más, así yo intento ayudarte,¿ya?
Mi deseo es enseñarte a leer el Evangelio así, con esas 4 preguntas que te puede servir muchísimo para conocer mejor a Jesús y también a ti misma. Cariños.