domingo, mayo 08, 2011

Un ejemplo para Cirilo de como orar

Querido Cirilo, después de largo tiempo nos volvemos a comunicar, ¡qué bueno!
Me dices que te gustó la idea de conversar con Jesús como Amigo y confidente y empezaste a leer el Evangelio del día, trataste de repetirlo textual, te diste cuenta que al leerlo no te habías fijado en los detalles y a la 2ª pregunta: ¿Qué me dice a mí el Señor? No viste nada, fuera de hacer un intento de interpretación como estás acostumbrado a oírlo en el sermón del domingo en Misa. Y me pides que te enseñe a ver lo que te dice a ti y no lo que crees que nos dice a todos .Voy a intentar hacerlo, pero te advierto que a lo más voy a ver lo que me dice a mí, pero no sé lo que te pueda decir a ti, porque el Señor nos habla a cada uno personalmente en cada frase de su Evangelio. A ver si puedo ponerte un ejemplo cortito para empezar.


Evangelio de San Marcos 4, 35-41
¿Qué dice el Evangelio textualmente?
Atravesaban el mar de Tiberíades en barca y se levantó un fuerte viento y las olas entraban en la barca mientras Jesús dormía en el cabezal de la barca. Los Apóstoles asustados lo despertaron diciéndole: ¿no te importa que nos hundamos? Él se levanto e increpó al viento y al mar mandándoles parar y sobrevino una gran calma. Entonces les dijo:¿Por qué tenéis miedo? ¿Todavía no tenéis fe? Los discípulos quedaron admirados y decían : ¿quién es éste a quien el mar y el viento le obedecen?

¿Qué me dice a mí el Señor?
Lo que me resalta en este pasaje es el temor de los discípulos, que me imagino remecen al Señor para que despierte. Pienso, yo también me asusto cuando un acontecimiento inesperado se presenta, como le muerte de Osama Bin Laden y empiezo a pensar en las represalias de esa organización Al Kaeda creada por él. Y empiezo a angustiarme porque un hijo mío tiene que viajar a Estados Unidos y puede haber atentados contra los aeropuertos, los aviones las embajadas, etc., etc. El Señor me pide fe y me advierte en otro lugar del Evangelio: “A cada día le basta su propio afán”, o sea, que no sufra pensando en el mañana, que trabaje bien en lo mío hoy.

¿Qué le contesto yo al Señor?
Señor quiero confiar en ti, pero me falta fe, fe y confianza en que tú vas a sacar algo bueno de todo esto, aunque yo no lo vea en este momento. Ayúdame a confiar en ti por favor.

¿Qué cambio me pide el Señor en mi conducta?
Debo parar de anticiparme a lo que podría pasar y a sujetar mi imaginación que me quita la paz con cosas que sólo sirven para sufrir de antemano. ¿Cuántas veces me ha pasado esto? Muchas gracias Dios mío por hacérmelo ver.

2 me comentan:

Anónimo dijo...

Me encantó el ejemplo!!! asi es tanto mas fácil y entretenido leer el evangelio...gracias por tu ayuda a acercarnos mas a Dios!!
Te quiero muchísimo
Maru

Andrea Bunster dijo...

Mi querida Chivi, gracias por compartir estos mensajes de fe, todos los necesitamos!